
Emergencia invernal en Casanare deja 8.308 familias damnificadas y tres puentes destruidos
El departamento permanece en calamidad pública mientras avanzan las labores de rescate, entrega de ayudas humanitarias y recuperación de vías afectadas por las lluvias.
La temporada de lluvias continúa golpeando con fuerza al departamento de Casanare, donde el más reciente balance oficial reporta 8.308 familias damnificadas en 16 de los 19 municipios, además de graves afectaciones en la infraestructura vial, viviendas, cultivos y sistemas de acueducto.
Ante la magnitud de la emergencia, la Gobernación de Casanare mantiene activado el plan de respuesta junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), organismos de socorro, el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional y las administraciones municipales para atender a las comunidades afectadas.
Inundaciones, avalanchas y deslizamientos mantienen la emergencia
De acuerdo con el consolidado oficial, las principales afectaciones han sido ocasionadas por el desbordamiento de los ríos Pauto, Ariporo, Casanare, Tocaría y Cravo Sur, así como por más de diez deslizamientos registrados sobre la Ruta de Los Libertadores.
La situación mantiene incomunicado al municipio de La Salina y restringe la movilidad hacia Sácama, mientras una avenida torrencial impactó directamente el casco urbano de La Salina, agravando la emergencia.
Tres puentes destruidos y ocho estructuras afectadas
Uno de los mayores impactos de la temporada invernal corresponde a la infraestructura vial.
El reporte oficial señala que ocho puentes presentan afectaciones, de los cuales:
- Tres fueron destruidos totalmente, uno en La Salina y dos en Nunchía.
- Cinco registran daños parciales en los municipios de Paz de Ariporo, Trinidad y La Salina.
Además, se confirmó la pérdida de tres alcantarillas en Trinidad y afectaciones en los sistemas de acueducto de Sácama y Nunchía, complicando el suministro de agua potable para miles de habitantes.
Más de 18.000 animales y 67.000 hectáreas afectadas
La emergencia también ha generado un fuerte impacto sobre el sector agropecuario.
Las cifras oficiales indican que:
- 18.695 animales resultaron afectados.
- 67.552 hectáreas de cultivos presentan daños.
- 6.491 viviendas registran afectaciones parciales o totales.
Más de 3.300 familias ya recibieron ayudas humanitarias
Como parte de la respuesta institucional, 3.360 familias han recibido ayudas humanitarias en los municipios de Hato Corozal, Paz de Ariporo, San Luis de Palenque, Trinidad y Nunchía.
También fueron enviadas ayudas hacia Recetor, Sácama, La Salina y Yopal, donde continuará la distribución en las próximas horas.
En el caso de La Salina, los suministros serán transportados mediante un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, debido al aislamiento terrestre que enfrenta el municipio.
Entre los apoyos entregados se encuentran:
- 2.500 láminas de zinc.
- 350 mercados distribuidos mediante campañas solidarias.
Además, la UNGRD anunció el envío de:
- 2.000 toldillos.
- 1.000 hamacas.
- 3.000 frazadas.
- 3.000 sábanas.
- 500 kits de cocina.
- 500 kits de aseo.
- 400 colchonetas.
Más de 460 rescates durante la emergencia
Las operaciones de atención también han permitido:
- El rescate aéreo de siete personas.
- 460 rescates acuáticos.
- La adecuación de albergues temporales en Trinidad y San Luis de Palenque.
- Jornadas médicas en diferentes municipios.
- Operativos de limpieza tras las inundaciones.
Maquinaria trabaja para recuperar las vías
Paralelamente continúan las labores para restablecer la movilidad mediante maquinaria amarilla en diferentes corredores afectados.
Las intervenciones incluyen trabajos en:
- Paz de Ariporo.
- Hato Corozal.
- Recetor–Chámeza.
- Sácama–La Salina.
- Támara.
También continúa el abastecimiento de agua potable mediante carrotanques en San Luis de Palenque, Nunchía y Sácama, mientras avanzan las labores para recuperar los sistemas de acueducto afectados.
Casanare continúa bajo calamidad pública
Debido a la magnitud de los daños ocasionados por la temporada invernal, el departamento permanece bajo calamidad pública, medida que permite agilizar la atención de la emergencia y la destinación de recursos para la recuperación de las zonas afectadas.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de los niveles de los ríos y hacen un llamado a la ciudadanía para atender las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo, especialmente en los municipios donde persisten las lluvias y existe riesgo de nuevas inundaciones y deslizamientos.



