
ELN y disidencias, en la mira de la inteligencia de Estados Unidos
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, advirtió que el ELN y las disidencias de las Farc representan una amenaza para la seguridad de los estadounidenses y contribuyen a la inestabilidad regional, principalmente por su papel en el narcotráfico y la expansión de redes criminales.
Durante la presentación del Informe Anual de Amenazas 2026 de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos ante el Comité de Inteligencia del Senado, Gabbard aseguró que las organizaciones criminales con base en Colombia y los grupos armados ilegales, entre ellos el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), continúan desempeñando un papel clave en la producción y tráfico de cocaína hacia los mercados de Estados Unidos y Europa.
Según el informe, Colombia sigue siendo el mayor productor mundial de cocaína, mientras que las redes criminales colombianas han fortalecido sus vínculos con organizaciones de Ecuador y Brasil para ampliar las rutas del narcotráfico. Además, las autoridades estadounidenses advirtieron sobre indicios de una posible expansión de estos mercados hacia la región Asia-Pacífico.
La directora de Inteligencia Nacional sostuvo que estas organizaciones no solo alimentan el tráfico internacional de drogas, sino que también representan un riesgo para la seguridad ciudadana y la estabilidad política de varios países del continente.
“Estas y otras organizaciones criminales transnacionales continúan representando un riesgo muy tangible para los ciudadanos estadounidenses y contribuyen a la inestabilidad regional”, afirmó Gabbard durante su intervención ante el Senado.
El documento ubica a los carteles del narcotráfico y a los grupos armados ilegales dentro de un panorama más amplio de amenazas para Estados Unidos, junto con desafíos estratégicos representados por China, Rusia, Corea del Norte e Irán. Sin embargo, en el caso de América Latina, el informe hace especial énfasis en el impacto del crimen organizado, la corrupción, la migración irregular y el tráfico de estupefacientes sobre la estabilidad de la región.
La advertencia se suma a evaluaciones anteriores de Washington. En reportes previos, la Comunidad de Inteligencia estadounidense ya había señalado que el narcotráfico y las disputas entre organizaciones criminales contribuyen al aumento de la violencia, los desplazamientos y los flujos migratorios en varios países latinoamericanos.
El informe fue presentado en medio de las discusiones sobre seguridad hemisférica y lucha contra el narcotráfico, un tema que sigue ocupando un lugar prioritario en la agenda de cooperación entre Colombia y Estados Unidos.
