Judiciales

Para la Corte el matrimonio no solo es amor, también es un contrato

La Corte Suprema ratificó condena a hombre que abandonó a su esposa porque se le ‘acabó la chispa’.

La Corte Suprema de Justicia dejó claro en una reciente decisión sobre divorcio que es posible, en ese proceso, condenar al cónyuge que decidió abandonar a su pareja solo porque se le acabó el amor o, como decía el hombre que tuteló para que le revocaran el pago de alimentos, “se le acabó la chispa”.

La Corte le respondió al hombre que interpuso la tutela que “el matrimonio no es solo una unión romántica, es un contrato como cualquier otro y si uno de los dos cónyuges incumple, debe asumir las consecuencias patrimoniales”. 
Octavio Augusto Tejeiro, presidente de la Sala de Casación Civil de la Corte, que tomó la decisión explica que esto sucede incluso en los matrimonios de carácter religiosos, pues antes que esto tienen el carácter de contrato, lo cual implica unas obligaciones 
para cada parte, y si las incumple “debe indemnizar el daño causado a otra parte, como sucedería en cualquier otro contrato”.

El hombre pedía que se le revocara puntualmente la imposición de alimentos o que se declarara la nulidad de dos fallos que lo condenaban a pagar este rubro.

El solicitante argumentaba la vulneración al debido proceso por parte de la Sala de Familia del Tribunal Superior de Medellín y del Juzgado Segundo de Familia de Envigado, luego de que se le ordenara una carga alimenticia que en su criterio no se ajustaba a la ley.

“Ese pago de alimentos a su cargo fue por haber sido el “culpable en la ruptura de la unidad matrimonial”.

Sin embargo, el reclamante, dijo que esta no fue solicitada por nadie, puntualmente su exesposa, y por tanto los jueces que le impusieron esa carga “desbordaron sus facultades”.

La Corte precisó que la aplicación de la condena de pago por alimentos tiene lugar en contra del cónyuge culpable, sin importar la causal que se invoque.

Alegaba que el motivo del divorcio fue por una causal objetiva: “la separación de cuerpos judicial o de hecho, que haya perdurado por más de dos años”, “sin haber sido solicitada por ninguna de las partes, y sin declaratoria de cónyuge culpable violándose el principio de congruencia y el debido proceso”.

El demandante decía que la obligación de dar alimentos se impone por ley “a favor de personas que por sus condiciones de marginalidad o debilidad manifiesta no pueden suplirse por sí mismas su sustento” y que en este caso la imposición de esa obligación no se había dado bajo esos supuestos.

“No se fundó en un posible estado de necesidad para su beneficiaria y se probó que la señora se dedica a la profesión de comerciante y que ella tiene ahorros”, argumentaba.

En su defensa, el magistrado del Tribunal que actuó como ponente dijo que para la decisión que tomó los parámetros del debido proceso sí se cumplieron, dando oportunidad a la defensa y la contradicción.

La Corte precisó que la aplicación de la condena de pago por alimentos tiene lugar en contra del cónyuge culpable, sin importar la causal que se invoque.

“No importa si el rompimiento de la unidad matrimonial se dio porque simplemente haya decidido irse o irse con otra persona. Así se haya dado por la causal objetiva de separación por más de dos años, hay que buscar probatoriamente cuál de los cónyuges la produjo”, explicó el presidente de la Sala Civil.

Además, en la decisión dejó claro que la exesposa necesitaba de los alimentos, así no los hubiera pedido, pues dependió económicamente del hombre durante su relación.

Ella se desempeñaba como ama de casa. La Corte señaló que el juez debe mirar los motivos reales y concretos de la separación, independientemente de la causal que se alegue.

En este caso, en una declaración del hombre que reposa en el expediente, quedaron claras esas razones. “Se acabó la chispa, entonces decidí irme de la casa”, dijo el hombre durante el trámite del divorcio.

eltiempo.com

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